martes, 24 de enero de 2012

Las Crónicas del Agua: El calentador, la Cisterna y la Inundación





LA RESOLUCIÓN


Esa cara. Esa cara es la máxima expresión del júbilo, de la felicidad y la alegría. Esa misma cara es la que he puesto esta mañana cuando he llegado de las prácticas y me he encontrado con mi nuevo, lujoso y flamante calentador.


Y vosotros pensaréis: Seguro que no es para tanto. Pero es que os faltan algunos detalles un tanto escabrosos y bastantes lamentables, así que...


HACE 3 DÍAS...


Pues de esto que llego yo de fiesta a las 3 de la mañana (hora más que prudente, estando en épocas de exámenes) y me voy a dormir. Y son de esas ocasiones en las que pierdo la noción del espacio - tiempo, cuando vienen a mi habitación a las 5 de la madrugada para advertirme de que está saliendo agua del calentador. La reacción lógica y normal que cualquiera tendría en mi situación es hacer lo que hice: NADA (o mejor dicho, seguir durmiendo).


9 a.m. Vuelven a llamar a mi habitación. Esta vez el tono de voz es diferente: Félix, el piso está inundado. Bah! Es lo primero que pensé, aunque cuando fui a ver lo ocurrido cambié por completo de opinión. ¿El resultado? El agua del piso cortada (por supuesto con la ayuda del vecino) y la cocina, lavadero, pasillo y principio del salón inundados.


Pues ya ves qué gracia recogiendo agua un domingo a las 9 de la mañana. Total, día de estudio con un piso en condiciones anti higiénicas y una cisterna con el agua cada vez más oscura. Para mayor patetismo tengo que ir a ducharme a otro piso, al cual acudo con un look vagabundo (con pijama incluido debajo del abrigo).


Esa misma noche tengo la genial idea de abrir el agua y hacer acto de la perfecta coordinación de un plan estudiosamente cuidado. ¿El resultado? Romper la llave que corta el agua, una nueva inundación en el piso y en el pasillo exterior. Todo se solucionó con la ayuda del mismo vecino (Cuando abrió la puerta y vio mi cara tuvo que pensar: Pobrecito, es retrasado).


A la mañana siguiente me levanto rápido y veloz para tomarme un café antes de ir a las prácticas, con la buena suerte característica en mi de que tiro el bote del café y cuando voy a barrerlo descubro que el escobón está mojado. ¿El resultado? Podéis verlo vosotros mismos. Nuevo día de estudio, preocupante acumulo de urea en el váter y nueva ducha en un piso diferente (Nota mental: Invitar a una cerveza al dueño del piso). 


Y todo esto nos lleva al día de hoy, a mi cara de felicidad (que después cambió cuando tuve que fregar los platos) y a un nuevo motivo de dar gracias a Dios:


- Seguir vivo
- No haber nacido en Portugal
- Tener agua corriente


RECUERDO HISTÓRICO


Inauguro una nueva sección en la que os iré contando los momentos más significativos, alegres o lamentables de mi vida (aunque no sé donde clasificar esta foto exactamente...).


Agosto, trayecto Toledo - Madrid.


Estábamos muy felices, sí; pero nada nos hacía presagiar lo que ocurriría tan sólo 2 segundos después de tomar esta foto. En realidad sólo estuvimos a punto de morir en un accidente de tráfico pero ¿Y lo bien que lo pasamos? Gracias al Señor Jaime por acogernos en su casa y gracias también a la conductora Lady Purpurina por el amén - o viaje.


Continuará...

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